Io, el conde Almerich, fallé lugar mucho antigo desierto. Así comienza el fuero de Molina, del siglo XII.

Parece que esas palabras vuelvan a describir el territorio muy antiguo y desierto que decía haber hallado el conde Manrique. El Señorío de Molina es quizá el territorio histórico más pequeño (unos 2.625 Km2) y de menor rango de cuantos formaban parte de las posesiones de los monarcas españoles, los cuales siempre llevaban en  su intitulación aquello de “rey de Castilla,  de Aragón, de León… señor de Vizcaya y de Molina”. Todavía el rey actual, Felipe VI, es señor de Molina, el 32º desde su fundador, don Mabandera del señorío de molinanrique, Manrich o Almerich de Lara, allá por 1140. No obstante, como solemos decir a veces: si a día de hoy la soberanía reside en el pueblo, el señorío también. Queremos decir que este concepto abstracto de soberanía o, en nuestro caso de señorío,  también reside en todos y cada uno de los vecinos y vecinas de los pueblos de esta tierra, con independencia de quién es el monarca, lo haya o no lo haya.

El Señorío de Molina ha sido conocido durante siglos –aunque solo fuese de oídas o leídas– en todas las cancillerías europeas y de Ultramar, pero raras veces se sabría localizar en uno de aquellos mapas, a veces tan bien detallados y tan precisos para la época. También el escudo de este pequeño país, un brazo mostrando un anillo de oro, se encuentra en los más famosos armoriales europeos, entre ellos el Arco del Triunfo de Maximiliano, obra de Durero (1515).

Pues bien, este Señorío a día de hoy se localiza al este de la provincia de Guadalajara y, por ende al noreste de la región de Castilla-La Mancha. Es uno de los territorios más despoblados de la Unión Europea, con tan solo 2,83 habitantes /Km2, y unos 7.400 vecinos repartidos en 82 núcleos de población, agrupados tradicionalmente en cuatro sesmas llamadas del Campo, de la Sierra, del Sabinar y del Pedregal. Las sesmas son divisiones subcomarcales que, en el pasado, se encontraban en muchos territorios peninsulares; hoy solo los territorios de Molina y Albarracín conservan esta ordenación interna.

Las sesmas tenían funciones fiscales, ganaderas, eclesiásticas y políticas y, aún hoy, cada tres años, los pueblos de la Tierra de Molina o Tierra Molina (como llamaban los ancianos castizamente a su plímites históricos del señorío de molinaaís) eligen sus representantes o sesmeros para la institución fundamental de la comarca: la Comunidad del Real Señorío de Molina, propietaria de un conjunto de fincas, otrora mayores en cantidad y cualidad, base de la producción agraria del territorio.

Hay que decir, no obstante, que Molina de Aragón no forma parte de ninguna de las sesmas, por su rango histórico superior, por su categoría de capital del condado, por su condición de villa madre. La hoy ciudad de Molina es, como a mí me gusta llamarla, la plaza Mayor del Señorío. Plaza defensiva y jurisdiccional, por supuesto, pero también, como cualquier ágora,  punto de encuentro, de transacciones económicas, de conversaciones, de actuaciones y manifestaciones artísticas, políticas y culturales, de intercambio de información. Todo lo que tú imagines que se puede hacer en una plaza puede ocurrir en Molina.

murallas de molina de aragonEl Señorío de Molina, país de ganaderos, labradores y hombres y mujeres de monte, muestra un paisaje elaborado durante siglos, milenios, de historia. Localizado prácticamente en el centro de la Celtiberia clásica, son centenares los yacimientos de los siglos que rondan el cambio de era. También los hay romanos, visigodos e islámicos y, poco a poco, se van estudiando minuciosa y profesionalmente.

El paisaje que encontramos hoy no es, ni mucho menos, un ambiente natural virgen. Cualquier pinar del sur y centro del territorio, cualquier páramo o valle del norte, cualquier montaña o llano, ha sido objeto de la presencia del ser humano, como hábitat o como parte de sus recursos de subsistencia. Disfrutar de ese paisaje o no, depende de conocer o no su historia, considerarlo o no parte de la cultura del territorio. Quizá en esto pueda yo ayudarte.